lunes, 12 de diciembre de 2011

LA GUERRA SUCIA- ARISTIDES UREÑA RAMOS

"Caso Noriega, y la guerra sucia"
Me gusta reunirme, entre amigos para intercambiar oponiones sobre los ultimos acontecimientos politicos, y asi hemos hecho hablandonos entre “nos” a calzòn quitaò, a la panameña..y aqui le llega parte de estos intercambios.



JUAN MANUEL CEDEÑO



Esta es una operación mediática para oscurecer las cosas y los problemas que estaban bién encendidas en estos momentos en Panamà .
Ademàs esta "OPERACION" ha sido acelerada, con una prisa sorprendente,  por  algunas fuerzas políticas en Panamá ya que se podían haber hechos las cosas con calma, porque esas heridas se estaban sanando poco a poco en el seno de la sociedad, pasando al Órgano Judicial con el debido balance de responsabilidades, condenas, sanciones y aclaraciones de quellas partes oscuras que no obstante existen y  que debemos aclarar e investigar.

El efecto de esta operación ya estaba bién calculado ya que el PRD será puesto a FUEGO Y BALA, debido a que el “CASO NORIEGA” es un hueco negro, un salto en el vacio..y tiene sus lados oscuros y es evidente que por estos motivo es un optimo instrumento de lucha política para el descrédito del adversario para destabilizar las opiniones y crear un clima de incierta moralidad justicialista...y como vemos la TEMPISTICA con la cual ha aparecido este caso no pude ser considerado algo casual.

Poner en este momento el “ CASO NORIEGA”..paga mucho, en términos políticos porque detrás de “las responsabilidades políticas de aquel entonces” se juega toda la crediblidad de esta operación que dividirá otra vez a los panameños..y los alejará de todos los escándalos que estaban sucediendo en la actualidad.

Denuncias  que son el fruto de esa “nueva marcha de ejercicios”, existente en Panamá, que están activando aquellos controles que   dan vigor y trasparencia a nuestra frágil y jovén democracia . Ejercicios que tenemos que apoyar en todas sus formas ya que son la pilastra donde se contruye la nueva Patria JUSTA Y TRASPARENTE  y que van más allá de los interes de los grupos políticos de turno que gobiernan en  este país.

Poner el Caso Noriega quitará al PRD, a sus representantes políticos el manto de MORALIZADORES de la POLÍTICA en Panamá...porque PRD y NORIEGA en esta lógica de contraversias y de ataques mediáticos, serán puestos con iguales responsabilidades. Este es el PUNTO central de toda esta operación y en verdad lastimosamente tratará de abrir zurcos profundo dentro del electorado político y mirará a destabilizar- a través de estas heridas abiertas- la turbación general de la opinión pública.

Traer a Noriega, es una excelente operación DISTRACCIÓN..y veremos que creará nuevas divisiones, polarizará el actual momento político, creará mucha confusión y delusión en la poblacion electoral, neutralizando “el actual político”, creando una imagen del ejercicio de la política, donde “Guardias y Ladrones” son una misma cosa, donde el pensar común se alienará en el vacío completo donde "los políticos son todos iguales y corruptos" y que aquí en nuestro Panamá,  no existen  gobernantes serios y moralmente honestos para legislar . En verdad una verdadera guerra de fango e injurias.

Desde aquí, muy lejos de Ustedes- en mi observatorio Florentino- he vivido 11 años de Berlusconismo, que ha sido el laboratorio y anti-cámara de la GUERRA DEL FANGO y del experimento de la “POLÍTICA MEDIÁTICA” , de una construcción perversa de hacer política y de controlar la opinión colectiva, a través de la desorientación colectiva y  vislumbro que algunos pasos que estamos dando en Panamá, marcan  senderos ya conocidos.


ROBERTO LEWIS

Tengo la certeza de  que en Panamá hay buenos políticos del gobierno y en la oposición, que bién se ha informado del desastre acontecido en la legislación berlusconiana y la buena o mala noticia (según la tendencia política) que ha tenido que pasar la colectividad italiana.
 PROYECTO MURAL: SOBRE LA DIGNIDAD
ARISTIDES UREÑA RAMOS

Hay una sola moral política y rectitud para los partidos y personajes que pretenden representar a su electorado.  Existe un sólo Modelo Democrático donde los PODERES  JUDICIAL Y DE EJECUCION viajan en autonomía y en el reciprocidad  y en absuluto control entre ellos de trasparecia y de honestidad ....debido a que el bién común de una Nación, es patrimonio de bienestar y de progreso de la colectividad, por eso necesita de una gestión trasparente y brillante como también la resposanilidad de la JUSTICIA - en una sana DEMOCRACIA- esta bajo las manos de las sabias jerarquías que se desenvuelven en  el ejercicio de la busqueda de las resposabilidades, de las verdades con sus justas puniciones...y no en el poder mediático, 

La política MEDIÁTICA ha hecho mal a sus mismos creadores, la guerra del fango ha hecho mal a sus mismos inventores, debido a que contenia en su interior, la presunción de una continua GUERRA de desprestigio a sus adversario, de ensuciar las aguas de su mismo estaño, de crear momentos de fuertes impactos emotivos, arrollando los sentimientos de miles de personas, sin resolver los problemas que ellos mismos ponían atención en  la colectividad ya que  en esta guerra sucia tenía como meta, como objectivo final, sus mismos intereses electorales y no  la solución de los graves problemas sociales del país...por eso las contradicciones explotaron desde su mismo interior, dividiéndose, perdiéndo apoyo dentro de sus altas cargas...Y miren, todo esto, por absurdo... pese a los buenos resultados obtenidos en sostener al Cavalier Silvio Berlusconi en el poder por 11 años.


Me gusta reunirme, entre amigos para intercambiar oponiones sobre los ultimos acontecimientos politicos, y asi hemos hecho hablandonos entre “nos” a calzòn quitaò, a la panameña..y aqui le llega parte de estos intercambios.

domingo, 11 de diciembre de 2011

12 de diciembre de 1947 - ARISTIDES UREÑA RAMOS

12 de diciembre de 1947
"una historia para narrar"

 

 ESTA FOTO ES DEL 1947, donde aparece mi Padre ARISTIDES UREÑA ATENCION con la bandera, a su lado Geradito Gonzales, foto que estubo guardada celosamenete en mi casa, y por ironia de la historia Juan Manuel cedeño hizo pintò un cuadro, y desconosco su paradero.
 Siempre, me ha acompañado y afascinado- desde mi infancia- esta historia, que se narraba en mi hogar, los acontecimientos del 12 de diciembre de 1947, en la ciudad capitalina..y uno de los heroes de estas gestas era mi padre.
La narraciòn, por ser heroica, llenas de valores y de despejos de mezquinos interese, pertenecian a esas cuentos de GRANDES COMBATIENTES que llenaban el animo mio, y mi limitada capacidad de compresiòn...pero, que dieron base a mi sentir patriotico y orgullo de pertenecer a un territorio que presumia de ser LIBRE; SOBERANO Y SIN MANOBRADORES...y presumo pequeña escuela educativa a mi cosntrucciòn de hombre libre.
Mi Padre fué herido de bala, y recuerdo que --quien lo conociò, confirmarà esta afirmaciòn--pronunciaba mal, ya que no lograba hablar bién, por la bala, que llevò por mucho tiempo en la mandibula, que no lo dejaba pronunciar bieèn las palabras..esa bala era, la fuerza, que lo hacia dia, a dia afirmar con fuerza, que NUNCA SERIAMOS VENDIDOS, NI ARRODILLADOS POR EL PODER IMPERIALISTA..y que LLEGARIA EL MOMENTO, EN LA CUAL VIVIRIAMOS CON UN TERRITORIO UNIDO Y SOBERANO.


 Mi Papà que entrega la bandera ensangretada, que el 1947, acompaño a los muchachos del Instituto Nacional y a los patriotas, que salieron en la calle a oponerse al TRATADO vende Patria. Y que tubimos escondida en mi casa por mucho tiempo. Mi Padre me mandò el discurso que hizo ese dià, lleno de pasion, por pertenecer a este pueblo heroico y de gente orgullosa de si dignidad de gente libre.


Yo estaba acustumbrado ha estos pequeños discuroso nacionalista de mi Padre, como varias fué la vez que lo escuche, en momentos importantes de la vida santagueña.

EL LIDER, en la presntacion del desvelo de la estatua DE LA MADRE colocada al lado de la Escuela Normal, mi Papà hizo un discurso sobre LA MATER VERAGUAS, palabras, que todavia regresan en mi mente, debido al misterio contradictorio entre MATER Y PATRON.


 He seguido en la palabra y en las acciones a un combatiente, con la diferencia..que los valores de referimientos y la sociedad, muchas veces- en su confucin- pierden la ruta de los grandes valores...y ese linaje de pertenecias lo estamos perdiendo.
 

Creo que mi Padre logrò, alcanzar sus sueños..alcanzar aquel territorio donde los SUEÑOS y LA DURA VIDA dan la satisfaciòn a sus duras batallas..donde los IDEALES cuentas màs de la necesidades.





 Mi Padre, como una MANDA al padre Papà Dios, se fué el dia de la celebraciòn de la entrega del TERRITORRIO CANALERO a Panamà..y fiero y contento, se tomò, esta foto, en rodilla, con dos banderitas enclavadas en el suelo, sonriente y orgulloso, alzando el puño al aire, en ALTO...y cada vez que veo esta foto, pienso con tranquilidad, que hay hombres en mi Panamà, que no se vende, que ofrecen su vida al ALTAR DE LA PATRIA, para dejar huellas, que màs allà hay una luz brillante, una forma de convivencia civil JUSTA Y DIGNIDOSA PARA TODOS.


   Hoy 12 de dicembre en este 2011, me siento orgulloso de mi gente, batallera y dignidosa..y que los CHAPARRONES Y LAS MALAS TORMENTAS surgiran siempre...pero dentro de nosotros, existe ya un semilla, y muchos que han aprendido a enfrentar esta lucha hacia una democracia Participada.





12 de diciembre de 1947/ DAVID ACOSTA- ARISTIDES UREÑA RAMOS

12 de diciembre de 1947
por DAVID ACOSTA

DAVID ACOSTA
Publicado por EL SIGLO
El 12 de diciembre se cumple una fecha más de aquel 12 de diciembre de 1947, cuando los estudiantes panameños, junto al pueblo, gritaron a todo pulmón ‘no más bases militares ni más traiciones a la Patria’. Por tal motivo haremos referencia en este artículo a algunos fragmentos del doctor Rómulo Escobar Bethancourt, jefe negociador de los Tratados Torrijos-Carter y quien ayuda a Omar, con sus consejos y experiencias, a realizar un gobierno patriótico y popular. Su testimonio de los hechos que se dieron con el rechazo al convenio Filós-Hines aparece en mi libro Influencia Decisiva de la Opinión Pública en el Rechazo del Convenio Filós-Hines de 1947, obra evaluada y aprobada para todo el sistema educativo. Ahora, parte de su relato.

‘Para dar la alarma frente a la firma del pacto y la aprobación posterior del mismo por la Asamblea Nacional, nuestro grupo decidió comisionarte a ti, David, para que tocaras la campana del Instituto Nacional, plantel en el cual todos estudiábamos, para iniciar así la manifestación. Recuerdo que el entonces rector de ese colegio, el doctor Rafael Moscote, nos reprendió duramente por esa actitud que estimó ‘irrespetuosa hacia las altas autoridades del plantel’. Pero la decisión de todo el colegio, ya reunido en el vestíbulo, forzó las circunstancias y en cuestión de segundos quedamos en la calle. La Policía nos esperaba en la calle I, al lado del restaurante Parado, pero nada de eso nos amedrentó. Por el contrario, eso contribuyó a exacerbar los ánimos. De inmediato tuvimos el apoyo irrestricto del pueblo y con la bandera panameña por delante avanzamos con decisión y coraje. El primer enfrentamiento y nuestro propósito firme hizo replegarse a la guardia y pudimos ganar así la avenida Central.

Elementos del pueblo comenzaron a unirse y prontamente la manifestación sumó miles de personas, entre estudiantes y trabajadores. Cerca de Santa Ana, la Policía arremetió contra nosotros. Y sable en mano, comenzó a sacudir este contra los manifestantes. De los balcones comenzaron a caer botellas, palos, piedras y potes de planta contra la Policía. Para avanzar tuvimos que dispersarnos por las calles vecinas y así nos encontramos nuevamente, el grueso de la manifestación, frente al atrio de La Merced y de allí continuamos hacia la Plaza de la Independencia para seguir luego hacia la Plaza de Francia, donde laboraba la Asamblea Nacional’.

Otro fragmento ‘La lucha no ha terminado, amigo Acosta. Todavía falta mucho por hacer, pero así como a mí me sirvió de estímulo la jornada de diciembre de 1947, y los sucesos de 1964, confío en que estas gestas históricas contribuyan a lograr un clima de unidad entre todos los panameños, sin distingos de banderas políticas, para que hagamos una realidad tangible la descolonización de Panamá y la liberación definitiva de nuestra República. Muchas gracias, nuevamente, compañero Acosta’.

EL AUTOR ES DOCENTE UNIVERSITARIO

Carlos Iván Zúñiga Guardia/ Aristides Ureña Ramos

LUCHA DEL PUEBLO
12 de diciembre de 1947

Carlos Iván Zúñiga Guardia

Publicado en la "prensa"
Panamá, sábado 17 de diciembre de 2005



El 12 de diciembre de 1947 es una fecha histórica que no debe caer en el olvido. Se puede afirmar que ese día se estrenó en las calles la alternativa abrogacionista. Esa alternativa enfrentó su segunda y sagrada prueba de fuego el 9 de enero de 1964. Se trata de la lucha del pueblo panameño orientado, entre otros, por la Federación de Estudiantes, para sepultar la política del "Panamá cede" que encontró en el Tratado Hay-Bunau-Varilla los equívocos nefastos que la hicieron posible.
Aquel 12 de diciembre Panamá era un país ocupado y decenas de bases militares norteamericanas, diseminadas de hecho por todo el territorio nacional, eran objeto de convalidación en un acuerdo suscrito por el canciller panameño y el embajador de Estados Unidos.
Oponerse a la ocupación militar constituía una actitud inédita, sin precedentes, y la generación del 47 dispuso abrogar la tradicional conducta oficial y los textos contractuales que permitían esa ocupación. Aquello fue un desafío, más que desafío fue el pulso más alto de la temeridad, porque lo que pedía el pueblo con el rechazo del convenio Filós-Hines, era que las tropas armadas de Estados Unidos abandonaran los sitios de defensa y retornaran, sin más trámite, al país de origen. Son los grandes momentos de los pueblos y del derecho.
Estados Unidos pudo adoptar el camino de la contumacia o de la agresión y desconocer consiguientemente el mandato de los representantes del pueblo panameño. Siempre he entendido que la desocupación de las bases fue un acto de singular respeto al derecho por parte del presidente Truman. Producido el rechazo quedó perfilada, como un reto impuesto por la juventud, la línea rectificadora de la futura diplomacia panameña. Ya el torbellino cívico que nutría la conciencia juvenil sólo podía conducir a la consolidación de la independencia.
El 12 de diciembre la juventud republicana ejerció las potestades de una ciudadanía sin dogales. No puedo olvidar mis palabras aquel 22 de diciembre de 1947 cuando festejábamos en la Plaza de Santa Ana el rechazo del convenio. "Ha nacido, dije, la segunda República". Una República libre de ataduras intervencionistas. Tal era la proyección que a mi juicio determinaba el envío a casa de las tropas de ocupación.
Esa proyección tuvo su antecedente en el bozal que la cláusula X del Tratado General de 1936 impuso a la voluntad colonialista de Estados Unidos. Antes de esta cláusula Estados Unidos, unilateralmente, contra el criterio panameño, podía tomar tierras y aguas que quisiera fuera de la Zona para la defensa del Canal.
La cláusula X del Tratado del 36 condicionaba la toma de nuevas tierras para la defensa del Canal a un acuerdo previo de las partes siempre y cuando existiera una conflagración mundial o un peligro de guerra.
De modo que en 1947, pasada la Segunda Guerra Mundial, ya no existía la conflagración y tampoco un peligro de guerra. La tragedia de la causa panameña es que Estados Unidos alegaba que para 1947 existía un peligro de guerra, afirmación avalada por algunos personajes criollos que abundaban en la misma fantasía bélica.
La historia confirmó la inexistencia del peligro de guerra y la decisión de la Asamblea de Panamá constituyó un homenaje al patriotismo y a la clarividencia de los gestores del tratado de 1936.
No se puede olvidar el significado histórico del 12 de diciembre de 1947 y no deja de causar incomodidad y tristeza en el ánimo patriótico el silencio global que cubrió el 12 de diciembre de 2005.
El 12 de diciembre de 1947, valga recordar, no sólo fue un desafío a las fuerzas que venían aplastando el espíritu de la nación panameña, fue también un reto a las fuerzas policíacas internas que actuaban al margen de los superiores intereses de la panameñidad.
El reto se hizo evidente una vez el coronel José Remón, jefe de la Policía, llamó a quien escribe estas notas, entonces como secretario general de la Federación de Estudiantes, el 12 de diciembre, cerca del mediodía, para comunicar que el alcalde del distrito, Mauricio Díaz, había prohibido la marcha convocada por la Federación para esa tarde.
El coronel Remón pedía que se desistiera de la marcha porque de insistir en ella la disolvería a la fuerza y expresó que quería verme al frente de la manifestación. A la hora preestablecida salimos a las calles pese a las amenazas y a la altura de la Plaza de Santa Ana se produjo el primer enfrentamiento con un pelotón dirigido por el comandante Timoteo Meléndez. El segundo encuentro ocurrió en la Plaza Catedral. En Santa Ana estrenaron las bombas lacrimógenas. En la Catedral un oficial disparó sobre el estudiante Sebastián Tapia, dejándolo lisiado de por vida. La tropa de ocupación interna hizo el trabajo sucio que se temía lo podía hacer la tropa extranjera.
Lo negativo es que a partir de aquella gesta, al trasladarse los soldados de Estados Unidos a su país de origen, el coronel Remón inició la militarización de la Policía Nacional y el consiguiente rosario de desventuras vividas por nuestro pueblo.
El 12 de diciembre de 1947 tiene la espiritualidad inmarcesible del 9 de enero de 1964. Olvidar esa fecha sería un homenaje a la ingratitud o un triunfo de la negligencia cívica. Yo recuerdo esa fecha con el sentimiento y el orgullo de quien tiene ante si la imagen de aquellos episodios y de los jóvenes, vivos y muertos, que fueron protagonistas inolvidables en el perfeccionamiento de la independencia nacional.

El autor es abogado y ex rector de la Universidad de Panamá

jueves, 25 de agosto de 2011

MARIO RIERA PINILLA / ARISTIDES UREÑA RAMOS

III PARTE

MARIO RIERA PINILLA de ARISTIDES UREÑA RAMOS

MARIO RIERA PINILLA
MARIO RIERA PINILLA
 

Introducción por

MARIO RIERA PINILLA


La colección de cuentos que presentamos a continuación de esta nota introductoria es el producto de largos meses de labor, llevada a cabo principalmente en la región de la República que comprenden Veraguas, Herrera y algunos lugares de Coclé y Los Santos.
 Tenemos queconfesar, con toda la honestidad que exige un trabajo de este tipo, que esta labor representa un mayor esfuerzo en la provincia de Veraguas, que por su conformación y formas de vida es zona de gran interés y fuente inagotable de investigación.
Nuestro propósito, en el presente trabajo, ha estado dirigido hacia la base de toda investigación científica, como lo es la recolección y clasificación del material folklórico y no esencialmente al análisis de su contenido, circunstancia que el folklore hace más exigente, cuando se trata de llegar a conclusiones, aun en países en donde toda ciencia ha tenido sus más brillantes cultores, como Alemania, Francia, Inglaterra, Estados Unidos de Norteamérica, etc.
Ya lo ha dicho el gran folklorista norteamericano, Dr. Ralph Steele Boggs, cuando afirma que “el folklore está todavía muy ocupado en aquellas primeras etapas de cualquier ciencia, en recoger y clasificar sus materiales”.

Aún esta labor de clasificación de los materiales folklóricos constituye un arduo trabajo por hacer. Al respecto, nos dice el propio Dr.Boggs, en su conferencia “El Folklore, Definición” “La extensión y la clasificación de las materias folklóricas son todavía algo obscuras.  El índice general de los tomos de la Volkskundliche Bibliographie ofrece un poco de claridad, tal como los títulos de las secciones en las bibliografías anuales del folklore del Southern Folklore Quarterly, ilustrados por la terminología empleada por los escritores en sus títulos que aparecen en dichas secciones. El Índice de Motivos de Stith Thompson ofrece una clasificación detallada sobre todo de los tipos narrativos. La introducción de Robert Lehman Nitsche a sus Adivinanzas Rioplatenses propone un sistema valioso de clasificación, de las adivinanzas. Varios sistemas de clasificar melodías de la música popular se han propuesto. Pero un sistema definitivo y compensivo de clasificación para toda clase de folklore no se ha propuesto aún.”

Pero si esta dificultad se hace extensiva al folklore en general, impone rígidas disciplinas cuando del cuento se trata. La enorme variedad de cuentos que andan de boca en boca, ha dado como resultado, un número difícil de variaciones que expresan, con sabiduría y Belleza extraordinaria, dentro de una concepción no siempre infantil del universo, todas las manifestaciones de la vida popular que constituye el más subyugante panorama que persona alguna pueda imaginarse.

Mas, con todo eso, esta variada colección tiene, en los respectivos países, sus agrupamientos, que corresponden a los determinados ambientes en que se afincan, lo que permite estudiar con relativa independencia los rasgos comunes a una región dada.

Debe recordarse que el relato tradicional, como toda manifestación popular, es el producto de diversas influencias que se mezclan, con el correr del tiempo, sin norma anticipada, en un ambiente determinado.
Por lo tanto, nuestro floklore, como el de cualquier país, es el producto de la mezcla de muchos tipos de influencia extranjera, teniendo como posible base la cultura indígena.

A simple vista, de los factores foráneos, el europeo parece ser el predominante, siguiéndole en grado inferior el africano, como ocurre en nuestros cuentos populares.

En consecuencia, nuestro folklore es digno de la mayor atención y requiere para su estudio, toda la capacidad científica con que pueda contarse.
Tenemos la esperanza de que nuestro humilde trabajo pueda servir de base para futuras investigaciones del cuento popular en Panamá, para que investigadores de más prestigio lo superen, como seguramente lo harán, en beneficio de la cultura.






Estudio del cuento folklórico
en Panamá


A menos que nuestra propia ignorancia nos vede el conocimiento de estudios anteriores, no conocemos obra alguna en que aparezcan clasificados los cuentos folklóricos de Panamá.
 Las únicas obras en las cuales encontramos colecciones de relatos populares panameños, son las de la Profesora Luisita Aguilera Patiño, sobre tradiciones y leyendas.


Narciso Garay, en su conocida obra Tradiciones y cantares de Panamá,no nos da versión alguna, de cuentos populares y su trabajo es más bien una colección etnográfica de carácter general. Valiosa obra con la cual el Dr. Garay se sitúa a la cabeza de los investigadores nacionales.
Mas, sin querer restar méritos a autor alguno, y manteniéndonos dentro de la más estricta objetividad científica, tenemos que afirmar que tales obras no son colecciones de cuentos, sino de leyendas y tradiciones que abarcan aspectos distintos del folklore.
Sobre la diferenciación entre el cuento y la leyenda, ha dicho lo siguiente el Profesor mexicano Alfredo Ibarra Jr.:
“El cuento es una narración simple, bella, y de sentido humano. El tema, la estructura y aun el sentido del cuento, varían con el estado deadelanto del pueblo que lo produce. Hay apólogos que tienen como héroes, personas en lugar de animales, y el fin principal es la información aunque en su contenido haya siempre tendencias a defender valores superiores: bondad, nobleza, persistencia, trabajo, honradez, respeto a la ley, etc. Se les considera cuentos. A veces el cuento se confunde con la novela corta.”
Nuestra afirmación tiende, pues, a demostrar que el cuento folklórico, entendido como tal, no había sido aún motivo de investigación en nuestro país.

En “Cuentos panameños de la ciudad y del campo”, de Ignacio de J. Valdés Jr., el autor se explica por sí solo cuando nos dice: “En estos mis Cuentos del Campo, intento retratar lo más fielmente posible el alma de nuestros campesinos con sus grandes pasiones, sus amores y sus odios, sus creencias y sus costumbres patriarcales.”
Como es fácil de ver, Valdés Jr., intenta retratar el alma campesina pero sin desligarse de su propia personalidad, que es, en todo caso, obra artística y literaria, pero que se aleja de la objetividad científica del relato “tal como lo cuenta el pueblo”. El propio Valdés Jr., que vivió su infancia entre relatos que oía de boca de los campesinos veragüenses, habla de “el rico filón, inexplotado aún, por obra y gracia de nuestra desidia y nuestro desprecio hacia lo propio.”

Escritores como José E. Huerta, José María Núñez, Moisés Castillo, Ernesto de J. Castillero, Lucas Bárcena, Rodolfo Aguilera Jr., Graciela Rojas Sucre, Gil Blas Tejeira y otros, se mantienen dentro del marco de la obra artística en la que lo folklórico propiamente dicho, sólo sirve de base para el trabajo literario.




MÉTODO DE RECOPILACIÓN


La mayor parte de los cuentos que forman la presente colección, fueron recogidos directamente de informantes, —muchos de los cuales eran analfabetos—, por medio del método fonético, en lugares que se encuentran dispersos; en las provincias antes citadas, con preferencia en las comunidades rurales.
Se aceptaron cuentos escritos sólo después de haberlos escuchado del informante, quien prefirió dictarlo a algún pariente o escribirlo él mismo.
En resumen, todos los cuentos han sido oídos por el investigador, que ha eliminado algunas versiones cuya semejanza con otras, indican un mismo relato.
El autor ha podido observar que a algunas personas les agrada “echar” los cuentos, pero son aquellas que en cada comunidad “se dedican a eso”, lo que hacen con gran habilidad en velorios, rezos, y algunas ocasiones eventuales, para pasar el tiempo.

  Para alcanzar su propósito de coleccionar los cuentos folklóricos, el autor solicitaba el relato de “los cuentos que “echaba la gente de antes”.
Algunas personas, aunque los conocen, no los relatan porque dicen que no tienen gracia para echarlos”.




Sólo ha encontrado un caso en que el informante “vive de echar cuentos” y fue en Cañazas, Veraguas, en donde dicho señor, un anciano de traza poco común, recibe como pago por su trabajo, habitación y alimentos de la familia en donde se hospeda con tal fin. Sus oyentes son niños por lo general.
En la vida familiar encontramos informantes que podían ser hombres o mujeres; sobre ésto no hay distinción alguna. Parece depender más del temperamento de las personas. Pero abundan más relatores del sexo masculino, entre los que relatan cuentos en velorios y circunstancias que podríamos llamar públicas. Como era lógico suponer, el relato de los cuentos abunda en las comunidades en proporción directa a su distancia de los centros urbanos.

Pero, es más frecuente de lo que pudiera creerse a primera vista, en los pueblos importantes del interior de la República, principalmente entre las personas que viven en la periferia de dichas poblaciones.

El autor presenta con verdadera satisfacción, el cuento Nº 28, titulado titulado Flore, que fue tomado fonéticamente al informante Francisco Vilora, quien vive en la sierra de Veraguas, en el lugar denominado Cabecera de Río San Pablo. Aunque el relato Nº 33, del mismo informante es, evidentemente, una concepción mitológica guaymí, se ha incluido entre los cuentos de animales con el fin de que aparezca en la presente obra porque algunas de sus características permiten hacerlo.

Dictar el cuento es proceso extraño a nuestro pueblo, por lo que se llegó a la conclusión, después de algunas experiencias, de que lo más conveniente era oír recitar todo el relato y después solicitar al informante se sirviese dictarlo.

En algunos casos, cuando ésto fue posible, se logró que se recitara nuevamente, después del dictado, lo que permitía hacer las debidas correcciones y se confirmaban algunas palabras desde el punto de vista de la fonética.


VOCABULARIO

Para facilitar la comprensión de los relatos, hemos hecho una lista de palabras, en orden alfabético, de los términos regionales más interesantes que aparecen en los relatos, a pesar de que algunos de ellos son ampliamente conocidos.

La puntuación ha sido colocada por el autor. En cuanto a la ortografía, se ha mantenido la corriente del español, en los casos en que el informante tiene el habla común entre los panameños de la clase media.

Frecuentemente nos encontramos con cambios en el habla de un informante, aun en un mismo discurso, como en los casos señalados en los cuentos 2 y 5. 
No se pretende en esta obra hacer un trabajo de carácter estrictamente lingüístico; cualquier esfuerzo en ese sentido, ha sido hecho con el fin de facilitar la comprensión de los cuentos

MARIO RIERA PINILLA

Estudio del cuento folklórico en Panamá


sábado, 20 de agosto de 2011

II PARTE- MARIO RIERA PINILLA y ARISTIDES UREÑA RAMOS

TEXTO SOBRE MARIO RIERA PINILLA por  Justo Arosemena Moreno

CUENTOS FOLKLÓRICOS DE PANAMÁ
Cuentos folklóricos
de Panamá
Recogidos directamente del verbo popular
Mario Riera Pinilla

Prólogo

Siguiendo nuestro camino sobre los senderos folklóricos llegamos al despertar de un interés sano y ordenado que nos conduce a Mario Riera Pinilla. Su apreciable material de cuentos populares de la zona central de nuestro país, particularmente de Veraguas, se encuentran compendiados en su obra Cuentos folklóricos de Panamá.

A diferencia de las obras publicadas por literatos de la época como Ignacio de J. Valdés, José E. Huerta, José María Núñez, Gil Blas Tejeira, Lucas Bárcenas, Moisés Castillo, Rodolfo Aguilera, Graciela Rojas Sucre, Ernesto J. Castillero y otros tantos, la obra de Riera surca los senderos del apego a la objetividad del relato de sus informantes.

 Las narraciones no son simples episodios en los cuales se retrata el sentimiento y pensamiento del autor; no es una narración del escritor sino del pueblo, de su sabiduría popular, la que transmite, vía oral, a otras personas sin importar la recompensa del reconocimiento, sino el goce estético y psicológico del mensaje que se entrega en las reuniones familiares o sociales.

Los Cuentos folklóricos de Panamá distan de ser una literatura cuentística criolla o costumbrista criolla, vinculada al ambiente rural e idealización de tipos, de estrecha relación con el periodismo de los letrados. La actitud romántica de aquellos relatos en donde se ahoga la espontaneidad creadora del informante no está presente en las narraciones compiladas por Riera Pinilla.

En sus cuentos no se avista la retórica ampulosa, la semilla neoclásica o escolástica de muchos de nuestros costumbristas, ya que los sesenta y nueve (69) relatos sólo aspiran a andar de boca en boca del pueblo, a ser narraciones sencillas, heredadas de generación en generación, tradiciones verídicas en las cuales los narradores tienen el afán de prestarles interés admirativo.

 Mario Riera hizo lo que las reflexiones de La Bruyere, citadas por Jean Frappier, indicaran “tomad las cosas de primera mano; bebed en la fuente”. Aquí se distingue lo auténtico de lo sofisticado, a decir de Paul Delarue.

    El mayor mérito del maestro veragüense parte de su método de estudio. Los cuentos fueron recogidos directamente de informantes, por medio del método fonético, en comunidades rurales, de preferencia. Todas las muestras fueron oídas por el investigador. No hay invento o palabras arregladas que puedan atribuirse al escritor.


Como bien apunta Riera Pinilla, son relatos que a algunas personas les agrada “echar”, por decir narrar, como lo que sigue: “Había un rey que era viudo y tenía una jija que se ñamaba Isabel. El rey se enamoró de una princesa y se casó con ella. Al principio, la reina trataba bien a la niña, pero depué le jue cojiendo rabia y envidia porque el rey quería má a la niña
que a ella...”.

    Todos sabemos que esta narración, no es propia del informante. Ella es la muestra oral que llegó a los oídos de aquel campesino y la registró para luego contarla en la ocasión que creyera oportuna. Son cuentos de estructura universal, en los cuales son importantes las cualidades del narrador. Su aptitud para describir en forma oral, de manera que no se afecte el poder de la fantasía, es tan importante como preservar la función de la narración. Es el saber salvaje que denomina Claude Lévi-Strauss en donde hombres del neolítico viven dentro de una civilización que estima la escritura como algo esencial pero que para aquel hombre no resulta igual, en donde la capacidad de memoria, su retención y ejercitación son la tónica de la conducta de sus principales informantes.

Qué nos sobreviene cuando oímos hablar de Tío Conejo y Tío Tigre, o Tío Conejo y Tía Zorra y el Tío Capacho. ¿Animales simplemente? ¡No!, son animales que hablan, discuten, bailan, como cualquiera de nosotros y para que ello tenga visos de completa realidad, el que “echa” el cuento debe imprimir toda su habilidad y destreza como buen narrador. De aquí que algunas personas, aunque conozcan el cuento, no lo relatan porque temen quedar mal, ya que “no tienen gracia para “echarlos”.

El auténtico narrador transporta el auditorio al mundo de la fantasía, lo traslada a un mundo irreal que termina siendo realidad en la mente del oidor. Su valor es incitante, sugestivo, imaginativo, nutriente de fantasías e ilusiones soñadas.

Es importante destacar la noticia que Riera Pinilla acota al destacar que “sólo ha encontrado un caso en que el informante vive de echar cuento” y fue en Cañazas, Veraguas.

Usualmente el narrador no recibe otro estímulo que la gracia de sus oidores, el premio de la fama de buen “conocedor y narrador de cuento”, o de ser un hombre que sabe entretener o hacer reír a los demás.

De igual forma es oportuno destacar en este prólogo el hecho de que el relato de los cuentos abunda en las comunidades en proporción directa a su distancia de los centros urbanos, apunta Riera. Su relativo aislamiento lo conduce a preservar las herencias culturales,
haciendo que las influencias de otros pueblos no se interpongan con la propia.

La clasificación o agrupación de los cuentos comprende diez y seis bloques en donde la función, sus características, la estructura y el sentido del cuento son la técnica que el escritor adopta para la fusión.

Es impostergable iniciar el ordenamiento según el criterio de Stith Thompson expuesto en The Types of the Folklore. Ejemplo clásico de lo que afirmamos son los cuentos de Tío Conejo y Tía Zorra, de Tía Zorra y la Gallina Fina, los cuales son identificados con el número 122D por el investigador norteamericano.

Cuentos como Pedro y Juan; Pedro Animal; El Príncipe Lagarto;El Príncipe Serpiente; La rana encantada; Los tres infantes; BlancaFlor; Tío Conejo y Tío Tigre; La Zorra; El compadre pobre y el compadrerico; Juan Perezoso, son identificados en las clasificaciones del cuento universal, con variantes en otras latitudes hispanoamericanas.

Cuentos folklóricos de Panamá confirma la postura de Roger Pinón al señalar que cada cuento tiene un tema. Las muestras de Pedro Animal revelan una unidad temática. “Es un mismo tema con diferentes sentidos, por ello constituye una familia temática entre las cuales se pueden distinguir versiones que se refieren, cada una, a un tipo bien determinado” 1.

1 PINON, Roger: El Cuento Folklórico. Buenos Aires, 1965, Pág. 24.
 
Para el caso, los cuentos de Pedro Animal revelan la presencia de dos her-manos, Pedro y Juan; el primero la víctima de las andanzas del segundo, en algunos casos como hermanos, y en otras como el peón. Igual vemos en los cuentos de animales, Tío Conejo, Tío Tigre,
Tía Zorra.

La colección de Riera, con sus cuentos maravillosos, anecdóticos, de animales, religiosos, novelescos, del diablo, nos entrega personajes que no están separados entre sí por barreras biológicas, geográficas, sociales, económicas, temporales o míticas.
Como bien señala Pinón, los animales y los hombres se hablan, los héroes recorren el espacio sin restricción real; los héroes pobres se casan con hijas de reyes y éstos no se distinguen de sus súbditos más que por el poder y la riqueza que automáticamente les da el
rango; la acción se sitúa en tiempo indeterminado, más allá del tiempo real, en donde el mundo de los vivos se une frecuentemente con el de los muertos.

Obra de grandes dotes, invita a profundizar en su contenido. Para ella el tiempo no pasará. Siempre será fiel vigilante de una postura, portadora de un mensaje de humanidad, de un legado tan antiguo como el propio hombre que trata de reencontrarse en la fantasía de su mente soñadora.

Mario Riera Pinilla, décimo hijo del matrimonio de un ciudadano español de nombre Narciso Riera Roca y madre panameña, Angélica Pinilla de Riera, nació el 4 de febrero de 1920.  Educador como su hermano mellizo Jaime, estudió antropología en México en donde ejercía un cargo diplomático.

Entre su producción literaria se cuentan: La muerte va por dentro y Rumbo a Coiba. Riera muere en plena edad productiva un 12 de octubre de 1967.

Continuando esta senda folklórica en Panamá como en otros tantos sitios de nuestro continente, prolifera la leyenda como aquella narración imaginaria, ubicable en el medio físico con fuerte contenido de una moralidad primitiva en donde los pueblos aspiran a despertar un grado de admiración, conmoviendo los sentimientos y trasmitiendo grandes enseñanzas para dar con ella solución a sus problemas, a su heroico vivir contra las fuerzas de la naturaleza, a la práctica de sus cultos”, a buen decir de G. Manrique De Lara en su trabajo Leyendas y cuentos populares de España.
Justo Arosemena Moreno
Panamá, 1999


MARIO RIERA PINILLA ARISTIDES UREÑA RAMOS

UNA LABOR UNICA y CONTEMPORANEA de MARIO RIERA PINILLA.
ARISTIDES UREÑA RAMOS.

 MARIO RIERA PINILLA-(1920-1967) CUANDO LA CREATIVIDAD Y EL AMOR POR EL SUELO PATRIO
HACEN GRANDE EL CORAZON DE UNA NACION - NOS DEJO DEMACIADO JOVEN PARA CUMPLIR
MISION.


Cuando sostenemos, que hay un LINAJE DE PRIMERA CALIDAD en la Regiòn de Veraguas, nos sostiene-en esta afirmaciones—el trabajo de una gran cantidad de Intelectuales veraguense, que han dejado una infinidad de Obras excelentes, y que mucha veces son pocos conocidos en nuestro ambiente Panameño.

Lejos de gratuita alabanzas y de faciles exaltaciònes…quiciera presentarles unas series de obras, de MARIO RIERA PINILLA…y proponerles un texto critico de su obra… y algunos cuentos que he escojido para Uds.
MARIO RIERA PINILLA contrariamente a los SEUDOS-PURISTAS de la lengua..exalta, la forma de expresarse de nuestro pueblo interiorano, la forma que acostumbramos usar para comunicar entre nosotros.
 Su obra me han, infuenciado en mi adolescencia y desde mis temprana edad, fuè un impacto renovador, debido a la rebeldia que a traves de su cuentos criollo- fueras de “INTELECTULISMO de CONFUSIO. ha forjado una manera unica y verdaderamente creativa.. Un interprete creador, juntos a otros intelectlaes…..desde el Panamà profundo aquella forma de expresiòn que muchos seudos-intelectuales, llamaròn con el nombre despreciativo de CUTARRISMO. (Bueno quien sabe, si mi pintura, tambiénsea CUTARRISTA????).


 La Obra de  Mario Riera Pinilla, es una obra UNICA y muy actual..digna de ser conocida a fondo, ESPERO QUE TENGA UNA BUENA LECTURA.



LAS BRUJAS Y EL DIABLO
de MARIO RIERA PINILLA
En un pueblo muy pequeño vivían dos compadres; el compadre pobre y el compadre rico.  El compadre pobre le pedía todo al rico, hasta la surrapa del café.
 Un día el compadre rico amaneció de mal humor y le negó la surrapa al compadre. Cuando el pobre llegó a la casa, su mujer se puso a llorar y le dijo el marido:
—No llores; yo veré lo que voy a hacer.

Se fue el señor; caminó todo el día y lo cogió la noche debajo de un palo de nance y él se trepó arriba. Él, que estaba dormido cuando sintió que llegó un poco de gente, él se asustó: eran las brujas y el diablo, que ese era el sitio donde ellas se reunían para bailar y cantar.
 Comenzaron a cantar y decían así:
 —Lunes y martes, miércoles tres—.
Les contesta el hombre arriba del palo:
—Jueves y viernes, sábado seis.
Ellas se quedan asustadas y vuelven a cantar; les vuelve el hombre a contestar: Dicen ellas: —¿Quién será ese rey que nos ha interpretado bien nuestro canto? Vamos, vamos a bajarlo para que nos ayude a cantar—.
Ellas subieron y lo bajaron y se pasaron toda la noche cantando y bailando. Ya por la madrugada, lo abrazaron y le dieron bastante plata que el hombre ni podía con la carga. Cuando el señor llegó a la casa, mandó a comprar la comida y prendieron el fogón.
El compadre rico vio salir humo de la casa del compadre pobre y dice:
— Esto no puede ser; mi compadre no ha venido a pedir surrapa hoy y ¿por qué
sale humo de su casa?—.
Y fue que no esperó que se fue hasta en calzoncillos para la casa del compadre y le dijo: —Compadre, y ¿cómo ha hecho usted para conseguir dinero?—.

Le contestó él:
 —Mire, compadre, ayer usted me negó la surrapa, yo me fui, me cogió la noche debajo de un palo de nance; entonces llegaron las brujas y el diablo y comenzaron a cantar “lunes y martes, miércoles tres”, y entonces yo le contesté: “jueves y viernes, sábado seis”. Ellas me bajaron del palo, me abrazaron y me puse a cantar con ellas. Por la madrugada se despidieron de mí, me fueron llenando de plata que ni podía con ella.

El rico ni esperó que el pobre le acabara de contar; se fue para su casa, mandó a ensillar un caballo y se fue. Lo cogió la noche allí mismo en el palo de nance.
Cuando llegaron las brujas, se pusieron a cantar:
Lunes y martes y miércoles tres; jueves y viernes, sábado seis—.
Contesta el hombre:
Arriba del palo: domingo siete.
Dicen las brujas:
—¿Quién será es e simplote que nos ha dañado nuestro canto?. ¡Tírenlo al suelo! — Se subió una bruja, lo tiró de arriba del palo; cuando cayó, lo agarraron las otras a puño.
Por la madrugada se fue el compadre rico que ni podía caminar, todo adolorido, hinchado de los golpes. Llegó a la casa y a los tres días murió.




CUENTO DEL TÍO CONEJO Y TÍA ZORRA
de MARIO RIERA PINILLA
Le gustaba al tío conejo darse importancia delante de la gente. (?)
 Un día que estaba hablando con algunos acerca de caballos, decíanle aquellos que no tenían ninguno.
—¿Cómo?— les preguntó tío conejo
—. Yo tengo el mejor del país y es nada menos que la señora zorra.
Esta, que estaba por allí, lo oyó y le dijo a los otros que haría retirar al señor conejo esas palabras. Dijo:
—Esperen aquí y verán qué mal rato le voy a hacer pasar.

Corrió a casa de tío conejo y le dijo amigablemente:
—Señor conejo, sus amigos van a dar una fiesta y les prometí venir a buscarle—.

Este, entrando en sospecha, le dijo que no podía caminar. La tía zorra le dijo que lo llevaría en su lomo, a lo que tío conejo dijo:
—Sin silla y brida, no voy—.
Aceptó la tía zorra y después de enjaezarla, montó el señor conejo sobre ella, no sin ponerse un par de espuelas puntiagudas que llevaba escondidas. Se pusieron en camino y la zorra se dijo:
—Voy a darle a este imbécil un maltrato por llamarme su caballo—.

E inmediatamente comenzó a saltar de aquí para allá, avanzando, retrocediendo, con intenciones de tumbar al tío conejo. Pero éste clavó las espuelas con tanta fuerza, que la tía zorra no tuvo más remedio que dar por vencida la pelea.
Al llegar al lugar, tío conejo amarró a tía zorra en la cuadra y entrando en la casa, dijo a sus amigos:
—Ves, cómo la tía zorra es mi caballo? Es un poco
rebelde, pero ya la amansaré—. Todos fueron a mirar a tía zorra por una
ventana.
Terminada la fiesta, montó tío conejo sobre tía zorra y ésta avanzaba lentamente, que el tío conejo, augurando algo, se puso nervioso. Por más que espuelaba a tía zorra, ésta no avanzaba, pues tumbándose de repente, comenzó a revolcarse y tío conejo salió huyendo para su madriguera.
 Levantóse la zorra, persiguió a tío conejo y éste viéndose agarrado, se metió en un árbol
hueco. Llegó tía zorra y viendo el agujero muy chico, dijo:
 —De todas maneras eres mío, porque aquí estaré hasta el año que viene.
Al rato pasó tío tigre y díjole la zorra:
—Oiga, señor tigre: tengo encerrado al señor conejo en este hueco; así que haga el favor de cuidarme aquí, mientras yo busco un hacha.
Aceptó tío tigre y parándose frente al hueco, dijo:
—Señor conejo, ¿tiene algo de comer allí?—.
El tío conejo dijo que sí. —¿Cómo?— contestó tío tigre. —Claro que sí, dijo tío conejo, al otro lado del árbol hay una ardilla.
Póngase de centinela, que yo la espantaré por acá. Dio tío tigre la vuelta, y mientras la daba, tío conejo salió a todo correr hacia su madriguera.


FLORE


Dictado por Francisco Villord, analfabeta de 25 años de edad, aproximadamente.
 Vive en el lugar denominado
Cabecera de Río San Pablo, al norte de Cañazas.
Lo aprendió de su abuelo.

Flore ta bañando en un quebrá y viene un hombre, garraba un zapato,zapato de Flore. Y antonse viene un ñopo y dice: —Usté no
  Flore ta bañando, garra zapato de Flore. Si tú garra zapato,
tú casa con Flore y antonse tú rico de iguale como rey.
Antonse tá bañando Flore y antonse juí (fue) y garraba un hombre
un zapato y ponlo un zapato. Antonse dijo Flore: —¡Ay, que garraba un
zapato! Antonse ta bien, que voy casare siempre contigo. Vamo pa la
casa del rey.
Antonse dijo rey: —Usté acojtare ejta noche con Flore y mañana
parío niyo; antonse tú quedare con plata. Si usté no tenere familia mañana,
antonse yo voy a comere, a matare. Antonse, si va tenere hijo, va
tenere cuatro baule: doj baule queda pa yerno, doj baule va quedare pa
rey. Si Flore no va tenere pa niyo, antonse baule va a quedare pa rey.
Y antonse viene un diablo; puso un niyo chiquito ensima de Flore
y antonse diablo va a salvare a ejte hombre pa que no comere del rey.
Y antonse chiyó niyo, diuna vej dijpertó Flore y como Flore tá
nuevecita (virgen), ella no supo cuando yegare niyo y dijo: —¡Ay,
María Santísima! ¡Yo no sabía que salió niyo!
Y dijo rey: —Pobrecita, que ejpantó Flore y viene rey y aropare
niyo con ropa blanca y manesió mañana—. Y dijo rey a yerno: —Doj baule
queda pa ti y doj baule queda pa mí.
Y antonse dijo yerno: —Ta bien—. Y antonse dijo rey: —Vaya
jasere un trabajo. Un trabajo sembrare un caña ya un monte, jasiendo
un cañalaverale, Vaya sere ayá.

Y seguido hombre juí pa ya; hombre no jiso un cañalaverale. dio peresa
hasere. Ni puso sembrare caña
Antonse él pensó él en plata, gajtare plata de rey namá.
Antonse dijo el rey: —Usté no trabaje, usté queda mi plata; entonse
usté comprare cuatrociento villona en rese.
Y antonse dijo hombre que cumplió de comprare siempre, y
antonse hombre tenía rico iguale como rey.
Y andó de zapato, un vestío bonito, una silla bonito, un sombrero
bonito, un sombrero de Cartagena y jandó de rico y compró too, Tenió
plata, tenió too bien vestido; tenió toa vaina, tenió too como iguale de
rey.
Y antonse dejpué compró un tienda; casa de oro; vara de oro; casa
grande, bonita. Antonse él tenió máij. Tenió moso, tenió trabajo, tenió
cosinera. Tenió toa vaina pa trabajare pa servicio pa ella (él).




MARIO RIERA PINILLA